Reforma tributaria: ¿un pacto fiscal para la paz?

2016-11-03 | Fuente: ElEspectador

La política tributaria es un instrumento de política económica que permite alcanzar diferentes fines: aspectos redistributivos, mitigar impactos sociales (salud pública y medioambiente), fortalecer las finanzas del Estado, etc. Es una herramienta muy importante en el manejo macroeconómico de un país, con efectos de carácter micro igualmente significativos.

La reforma tributaria que presentó el Gobierno nacional pretende equilibrar las finanzas fiscales, “mejorar” la distribución de las cargas tributarias y responder a los compromisos que deriven de la actual coyuntura de desempantanarse el proceso de paz. Veamos:

1. Resolver un balance primario de las finanzas públicas (ingresos públicos menos gastos del Gobierno, excluida la deuda) del -0,5 % del PIB que se había equilibrado en 2012 gracias al precio ascendente del petróleo, después de un trienio con tasas promedio cercanas al -1,0 % del PIB (Arenas de Mesa, Cepal, 2016).

2. Un régimen más redistributivo. Para un país tan desigual (Gini=0.54), algunas de las medidas propuestas contradicen este objetivo: ampliación del IVA del 16 % al 18 % con tasas diferenciadas, donde se gravarían con 5 % los alimentos –además del carácter regresivo per se de los impuestos indirectos–, así como la telefonía celular, instrumento central de trabajo y búsqueda de empleo; “ampliación” de la base fiscal al gravar a las personas naturales con ingresos superiores a $1.500.000, cuando la informalidad laboral supera el 50 % y el 70 % y el asalariado medio percibe menos de dos salarios mínimos (Camilo Vega, El Espectador 21/09/2016), en lugar de gravar los dividendos (calculados en $4,5 billones), propuesto incluso por Fedesarrollo (Revista Dinero 10/07/2016). Se dirá que se impacta la inversión, pero en Colombia la carga tributaria es inferior al promedio de la región (14,5 % vs 15,3 %).

3. Finalmente, lograr recursos que demande el acuerdo de paz según sea lo que se ratifique: reforma agraria, legalización política, reinserción social y económica, medidas alternativas para cultivos ilícitos; además, justicia reparativa y seguimiento a los mismos acuerdos.

La reforma estructural tributaria, en un escenario de posconflicto, es la oportunidad de sellar un pacto fiscal. Debe contribuir, definitivamente, a cerrar la brecha de la desigualdad al atender la capacidad de pago de los agentes económicos.

Profesor asociado, Facultad de Ciencias Económicas, Universidad Nacional de Colombia

​Jorge Bula | Elespectador.com