Los nuevos gravámenes que tendría la construcción

2016-11-06 | Fuente: Vanguardia.com

Según Camacol, algunos puntos incluidos en el proyecto de reforma tributaria presentado por el Gobierno ante el Congreso de la República incluyen cambios y medidas que podrían afectar la dinámica del sector constructor e impactar la economía del país.

Si bien el sector de la construcción es optimista de terminar el 2016 con buenos resultados y tener un crecimiento del 9,7% en su PIB, a dos meses de concluir el año, pareciera que cumplir esa meta es todo un desafío, especialmente si se tiene en cuenta el número de licencias otorgadas durante los últimos meses.

En el caso de Santander, entre enero y agosto (con fecha del último informe del Dane), se han aprobado 541.821 m² para construcción, es decir, 787.017 m² menos que en el mismo periodo de 2015. Una situación similar se vive en todo el país, que acumuló un área aprobada de 15.665.642 m² para edificaciones, lo que representó una reducción de 18,9% frente al mismo período de 2015.

Pero el panorama no es completamente oscuro para el gremio constructor. Según el último informe del sistema georreferenciado de Camacol, Coordenada Urbana, al octavo mes del año, se registró un total de 116.987 viviendas nuevas comercializadas en todo el país, de las cuales 4.435 fueron vendidas en Santander.

Esto evidencia, en palabras de Sandra Forero Ramírez, presidenta de Camacol, que “a pesar de la coyuntura económica en Colombia, los hogares tienen la oportunidad de seguir aprovechando los programas del Gobierno para adquirir vivienda, un activo que sigue siendo saludable para la inversión y la preservación del patrimonio”.

Los cambios con la reforma

No obstante, lo que sí preocupa al gremio son dos nuevos puntos que trae el proyecto de ley de reforma tributaria. El primero, la eliminación de la exención del impuesto de renta sobre las utilidades que genera la venta de vivienda de interés social, VIS; y el segundo, el gravamen del 8% a la venta de viviendas nuevas de estrato 5 y 6 que tengan un valor superior a los $800 millones.

El viceministro Técnico del Ministerio Hacienda, Andrés Escobar, explicó que ni la vivienda de interés social y prioritario ni la de clase media serán gravadas con IVA, lo que facilitará que las familias que estén pensando en la compra de su primera vivienda puedan acceder a proyectos habitacionales.

Sin embargo, Sergio Luna Navas, gerente regional de Camacol Santander, señaló que de ser aceptada la primera propuesta por el Congreso de la República, sí se afectaría directamente al constructor, al momento de realizar la venta.

“En la actualidad, existe una exención que le dice a la empresa que esos dineros que recibe de la Nación por concepto de viviendas de interés social y prioritario no deben considerarse como base para renta. Lo que pretende la reforma tributaria es excluir esa exención; entonces, el constructor que desarrolle este tipo de vivienda debe asumir lo que corresponda en la liquidación de renta por el ingreso de ese dinero”, afirmó Luna Navas. Esta decisión, a juicio del gremio, es un desestímulo a la participación e inversión en ese tipo de proyectos habitacionales.

Y es que este cambio de panorama iría directamente en contra de la utilidad de estos proyectos, que, de acuerdo con los empresarios, es bastante ‘apretada’. “Los márgenes por el valor de la vivienda que no puede superar los 96 millones de pesos son muy bajos, y esto hace que la utilidad del negocio sea compleja”, precisó el directivo de Camacol Santander.

Por su parte, Horacio Enrique Blanco, presidente de Fenix construcciones, aseveró que dicha propuesta, que de ser aprobada empezaría a regir desde el primero de enero de 2017, terminaría afectando al comprador que desee acceder a este tipo de vivienda.

“Al hacer el cierre financiero de estos proyectos habitacionales tan económicos, los constructores tendríamos que hacer la devolución de ese impuesto, que seguramente se reflejará en el incremento del costo de la vivienda, lo que repercutirá en el comprador, que deberá pagar más. Sí es muy grave, porque la capacidad adquisitiva se ha perdido con la inflación, y si a esto le sumamos el costo de la vivienda, entonces, ¿el Estado deberá incrementar los subsidios? No tendría sentido que, por un lado, le suban a los impuestos y por otro, incrementen los subsidios”, agregó Blanco.

De otro lado, Escobar aclaró que la reforma tributaria sí otorgará otros beneficios al gremio, ya que además de bajar los impuestos a las empresas del país, se mantendrán las rentas exentas para la financiación de proyectos de vivienda de interés social y prioritaria, la renta exenta de quienes venden lotes para la construcción de este tipo de viviendas, la devolución plena de los materiales utilizados en la construcción y el IVA a los bienes de capital en un 100% deducible de renta.

Gravamen para los estratos altos

Otra de las propuestas que incluye el proyecto de reforma tributaria es gravar con un 8% la venta de vivienda nueva de estratos 5 y 6 que tenga un costo superior a los $800 millones.

Si bien el viceministro Técnico del Ministerio de Hacienda, Andrés Escobar, señala que solo el 2% de las viviendas que se venden en el país están en este rango monetario, Luna Navas opina que el inconformismo está en que únicamente se aplicará a las viviendas nuevas y no a las usadas.

Cabe destacar que según expertos del gremio de la construcción, en Bucaramanga solamente existen proyectos habitacionales de este precio en el estrato 6.

“Se debe analizar que posiblemente ese esquema de gravamen a vivienda nueva puede desestimular los negocios y que las personas prefieran comprar vivienda usada, que no tendrá un impuesto. No es una cuestión de no poder hacerlo, sino de lo atractivo que sea comprarlo”, puntualiza el directivo de Camacol Santander.