¿La reforma tributaria es totalmente mala en lo que respecta a la tributación de las personas naturales? NO

2017-01-16 | www.gerencie.com

Si bien, hemos venido haciendo comentarios críticos en lo que respecta a las modificaciones que trajo la ley 1819 de 2016, en lo que respecta a la tributación de las personas naturales en el impuesto de renta no todo puede tildarse de “malo”. En este escrito solo queremos hacer mención de uno de esos aspectos que consideramos favorables para los contribuyentes.

Anteriormente solo existía una tabla aplicable a las personas naturales residentes, y es la contenida en el artículo 241 del estatuto tributario. En ella, cuando se tenía una renta líquida gravable entre $0  y $34.726.000 no se pagaba nada pues tenía una tarifa del 0%. A partir de allí aplicable la tabla.

Ahora bien, con la ley  1819 de 2016, mantenemos esa tabla pero solo para rentas laborales y de pensiones. Y se incluye una nueva tabla para rentas no laborales y de capital, y otra para dividendos.

1. Para la renta líquida laboral y de pensiones

 

2. Para la renta líquida no laboral y de capital

3. Para dividendos

Si bien existe una tarifa adicional para dividendos, por efectos prácticos no la tomaremos en consideración.

Para visualizar mejor los beneficios de esta adecuación, analicemos el siguiente caso: una persona natural tiene una renta líquida gravable como asalariado de $34.000.000 y adicionalmente tiene una renta de capital de $18.000.000, es decir, que en total tiene una renta líquida gravable de $52.000.000 ¿Cuánto pagaría antes de la reforma? ¿Cuánto paga ahora con la reforma?

Con una UVT de $31.859, si no se hubiese aprobado la reforma esa persona tendría que pagar $3.282.000.

Con la reforma, sobre las rentas laborales no pagaría pues la base mínima para tributar es de $34.726.000 (1090 x 31859), y tiene solo $34.000.000. Ahora bien, por la renta de capital tampoco pagaría pues la base mínima para tributar es de $19.115.000 (600 x 31859). Con lo cual no pagaría un solo peso.

En conclusión, esta persona paso de tener una obligación de pagar $3.282.000 a no estar obligado a pagar suma alguna. Esta es solo una muestra de que no todos los aspectos de la reforma tributaria son en contravía de los intereses de los contribuyentes, y que en cambio representan un desafío para que los profesionales puedan implementar esquemas de planeación.