Los cinco micos de la reforma tributaria

2016-11-09 | m.elcolombiano.com

La observación la hizo el coordinador ponente del proyecto en la Cámara, el representante y hoy copresidente del Partido Liberal, Alejandro Carlos Chacón.

Al menos cinco grandes ‘micos’ que contendría el articulado original de la reforma tributaria, fueron denunciados este miércoles por quien será el coordinador ponente del proyecto en la Cámara, el representante y hoy copresidente del Partido Liberal, Alejandro Carlos Chacón.

El congresista liberal de Norte de Santander, sostiene que el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, le miente al país al asegurar que la canasta familiar no tendrá IVA. Chacón sostiene que uno de esos productos que se elevarán al tope del 19% será el aceite, “con lo que un colombiano frita un huevo para su comida”.

Explicó que la reforma plantea quitar una exoneración que tenía parte de la cadena de los aceites y grasas, para ajustarla precisamente al 19%, esto porque el IVA sube desde el 16%.

Otro aspecto en el que el coordinador ponente del proyecto sostiene que el Gobierno no es claro en lo referente al sector agrícola. Explica que se deja exento del IVA a los tractores con el supuesto de promover la actividad en el campo, pero se impone un IVA del 19% a los insumos con los cuales deben operar estos equipos, como por ejemplo los arados, la rastra, la fumigadora.

Las bebidas y el polvo azucarado

Frente al tema de las bebidas azucaradas, el representante Alejandro Carlos Chacón tiene una visión muy diferente a la del Ejecutivo y explica cómo se afecta toda la cadena de las debidas que usas ese insumo y hasta los que se basan en polvo.

Señala que además de los 300 pesos por cada litro que se plantea, en ese grupo se incluyen además de las gaseosas a las bebidas hechas a base de miel, jarabe de maíz, panela, melaza, fructuosa, jarabe de malta. “Incluso la propuesta del ministro Cárdenas es que también se graven a las endulzadas con edulcorantes no calóricos, es decir las debidas que no tienen calorías”.

Relaciona en tal sentido un grupo de bebidas que tendrían el impuesto, como son los jugos sin importar su contenido de fruta, las maltas, los tés, las bebidas hidratantes, las bebidas energizantes, las bebidas deportivas, las bebidas tipo café, las bebidas listas para consumir tipo panela.

“En ese orden, las bebidas azucaradas grava productos de la canasta familiar. En la canasta están las gaseosas, las maltas, el azúcar, la panela y el aceite”, declaró.

El representante dice además que este impuesto a las bebidas azucaradas afecta a 580 mil establecimientos que venden ese tipo de productos como son tiendas, droguerías, cafeterías, restaurantes, misceláneas, entre otras.

“Del total de las ventas del mes de los tenderos, el 20% corresponde a bebidas azucaradas es decir $1.800.000. La rentabilidad promedio de los productos en una tienda es del 12%. Lo que quiere decir que el ingreso mensual del tendero por la venta de bebidas corresponde al 33% de la ganancia, es decir $360.000”.

Cuestionó de otra parte que la reforma es un golpe a la autonomía territorial, por lo que califica que es un raponazo a las finanzas territoriales. En tal sentido dijo que se busca reformar el ingreso que tienen los municipios y los departamentos por la vía de las estampillas, al limitar que las mismas sólo sean máximo del 10%, sin importar que el dinero que se recibe en los territorios por esta vía es para la salud, inversión en niños, ancianos, entre otros aspectos.

Un punto más en el que dice Chacón se afectan las regiones es en lo relacionado con el alumbrado público. “Es un grave golpe a las finanzas municipales porque están favoreciendo a grandes empresas que tienen un bajo consumo de energía, pero tienen grandes ingresos dentro de lo territorial”, declaró.

Para el representante, los favorecidos serían los bancos, empresas de telecomunicaciones, comercializadoras de energía, generadores de energía eléctrica, “al bajar el impuesto por el bajo consumo de energía los concejos estarían obligados a subir impuestos a los estratos residenciales o subsidiar con recursos propios afectando la inversión social”.