En audiencias públicas desnudan la reforma tributaria

2016-11-10 | www.elespectador.com

Perder las calificaciones le costaría al país $4 billones al año en más intereses, “recursos que podríamos destinar a construir colegios, hospitales o apoyar a la población en condición de vulnerabilidad”, dijo el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas.

La reforma tributaria que el Gobierno llevó al Congreso ha comenzado a ser desnudada por las organizaciones sociales, académicos, sindicatos y pequeños empresarios. Desde el Legislativo hay voces discordantes rechazando buena parte de la propuesta. En las audiencias públicas el Gobierno busca convencer de las bondades de la iniciativa, mientras los sectores populares controvierten esos argumentos.

El senador Jorge Robledo, del opositor Polo Democrático, organizó un evento que llamó “audiencia pública sobre la peor reforma tributaria”, abriendo espacio para escuchar las propuestas de quienes se sienten lesionados con la iniciativa fiscal. “Es una reforma diseñada para subir los impuestos indirectos, que son los regresivos, los que golpean con más fuerza a los débiles que a los poderosos, y al mismo tiempo disminuirles los impuestos a las transnacionales”, dijo el senador Robledo al finalizar el encuentro.

En la audiencia, que no contó con presencia de voceros del Gobierno, se escucharon las críticas de especialistas que mostraron en detalle, según ellos, por qué “esta sí es la peor reforma tributaria que pudiera concebirse”, dijo el senador. Rafael Barrera, vocero de Acopi Bogotá Cundinamarca, propuso que en la reforma tributaria se incluya una tarifa diferencial y progresiva para el impuesto de renta. “La diferencia empresarial en Colombia es una realidad que el Gobierno no puede desconocer; no es lo mismo una tarifa del 34 % para una empresa que tiene utilidades de $5.000 millones anuales, que para una sociedad con ganancias de $24 millones, esa diferencia debe reflejarse en la tarifa del impuesto de renta, que debe ser proporcional y diferencial”.

 

Para Mario Valencia, vocero de la Red por la Justicia Tributaria, la iniciativa no tiene nada bueno. “La totalidad del nuevo recaudo va a venir de impuestos que son regresivos por naturaleza, que son los indirectos. El IVA, el impuesto a la gasolina y al consumo van a recaudar $9 billones, mientras a las rentas de las grandes empresas de este país se les va a disminuir en $1,9 billones”.

El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, ha reiterado en diversas oportunidades que “la reforma tributaria es la mejor inversión que podemos hacer. Si no la hacemos, perderíamos la calificación BBB y los intereses de la deuda del Gobierno, del sector privado y de los hogares colombianos aumentarían. Esto le costaría al país $4 billones al año en más intereses, recursos que podríamos destinar a construir colegios, hospitales o apoyar a la población en condición de vulnerabilidad”.

Impuestos progresivos

Jairo Villabona, profesor asociado de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional, indicó que solo queda un impuesto progresivo, que es el de renta de personas naturales, debido a que el de riqueza va a ser desmontado. Este impuesto “inexplicablemente lo van a quitar y lo paga el 0,11 % de la población”, el de personas jurídicas no es progresivo porque tiene la misma tarifa para todas las empresas.

El tributo a las herencias en el mundo es progresivo, pero en Colombia no. En el país tiene una tarifa única del 10 %, señaló Villabona. Para el académico, son impuestos regresivos el IVA y el de consumo. Considera que el impuesto a los dividendos “va a ser inocuo”, solo serán gravados cuando se pagan hasta el 10 %, pero cuando se distribuye no se genera impuesto y las empresas podrían hacer carrusel.

El analista político y económico Aurelio Suárez consideró que la reforma tributaria no es estructural, porque busca “recaudar nuevos recursos para que el Estado pueda financiar la política económica que ha fracasado”.